|
De cómo y por qué el teatro de los Siglos de Oro.—
En este inmenso mar que es la literatura, la llamada del teatro fue una
temprana señal en mi trayectoria de estudiante. He de decir que, en
aquellos ya lejanos años, el teatro se me aparecía como otro producto
más del esfuerzo poético creador. Exagerando un poco, me atrevería a
decir que la única diferencia con la novela o la épica se manifestaba
en la distinta colocación del texto a lo largo y ancho de la blanca
página. Así estudiábamos el teatro en la Universidad Central de Madrid,
como se decía en los años cincuenta.
El cambio de país, el encuentro con otras
culturas, con prácticas escénicas nuevas, con un nuevo concepto del
análisis literario, con colegas reunidos en torno al hecho preciso de
la representación teatral..., todo ello me empujó por caminos de
renovación. Almagro, El Chamizal, El Paso, Ciudad Juárez, Elche,
Almería. Todos y cada uno de esos lugares me han abierto nuevos
circuitos y vías de acercamiento a la escena. César, Paco, Arturo,
Luciano, Evangelina, Luis, Antonio, Mercedes, Pepe, Ricardo, etc...,
todos y cada uno han sido puntos de referencia, hitos fundamentales en
mi propia renovación. Cada uno de esos nombres oculta unos apellidos
que todos podrán reconocer. Y la empresa sigue y debe producir más
frutos, al menos tan sabrosos como los que han ido surgiendo en nuestro
caminar.
Desde aquellos trágicos del siglo XVI
hasta la ordenación de ese modelo del personaje dramático que sale a la
luz en estos días, las ediciones de textos dramáticos clásicos, la
búsqueda y delimitación de un marco capaz de ordenar las marcas de
representación, los varios intentos de fijación de lo que pudo ser la
puesta en escena primordial de ciertos textos del siglo XVI..., el
camino ha sido largo. He de decir también que sus vericuetos y
encrucijadas han estado, y están, llenos de sorpresas y de
descubrimientos insospechados. Por ahí tengo la intención de continuar.
El sendero está abierto y no tiene final. ¡Qué más puede soñar quien
lleva la curiosidad clavada en lo más hondo de su persona!
|